S o m o s l o s q u e s o m o s

blog absurdo

martes, 24 de diciembre de 2013

somos luz

No se si sera cosa mia, pero el ultimo mes del año, y sobre todo las semanas circundantes al solsticio de invierno estan muy cargadas de una energia extraña. Todo esta como en ebullición y preparandose para el cambio de ciclo. Este año desde el puente de la consti se nos han averiado en casa primero la sandwichera, mas adelante ha fallado una pieza del coche y hoy dia de nochebuena el tecnico nos ha dicho que no merece la pena que reparemos la lavadora que se nos estropeo ayer..... de acuerdo, parece casualidad, cosas que pasan, incluso puede sonar a broma, pero yo empiezo a pensar que hay algo mas. Seguramente seremos nosotros, que estamos sugestionados debido a recuerdos del pasado año (http://alguientieneganas.blogspot.com/2013/10/noches-de-hospital.html) y hemos provocado todo esto con nuestra propia preocupacion. O sera que estas fechas estan ya de por si muy cargadas de muchos eventos desde la epoca cavernicola.

Es evidente que los meses con menos luz, con mas frio, con mas recogimiento casero, influyen en las emociones de cualquiera. Los efectos de la falta de luz afectan en lo emocional y mas aun cuando son sufridos por un grupo numeroso de gente. Nos reunimos para darnos calor, para no sentirnos solos, para celebrar que el invierno pasa y regresa la luz. Pero como somos expertos en estropearlo todo, metemos por medio millones de euros de negocio y sobre todo, una obligatoriedad para con la alegria que no hace mas que alejarla.


Hace milenios, cuando viviamos en rudimentarias chozas y conseguiamos el sustento de la tierra y de la carne de los animales matados por los cazadores, las estacion invernal era algo realmente duro. No duro en plan "que frio hace, voy a tener que sacar las sabanas de franela", sino en plan "que frio, ya han muerto 5 amigos de hambre en los ultimos meses".

Desde un punto de vista astronomico, en el hemisferio norte, entre los meses de junio y diciembre los dias van acortandose poco a poco, hasta que llega el solsticio de inivierno y la tendencia se invierte. En este momento del año, cuando llega el frio mas intenso (a veces llega antes), se celebra la navidad. Desde mucho antes de que existieran las creencias catolicas, el ser humano celebraba esta epoca como un cambio de ciclo. En algunas culturas se conocen estas celebraciones como Saturnalia, festival de invierno, celebración de pleno invierno o invierno extremo, etc...

Cuando habitabamos la tierra en contacto con la naturaleza y comiamos de lo que la tierra nos proporcionaba y no lo que habia en carrefour, las estaciones, el calor, el sol y la luz tenia una importancia vital; sin tomarlos en cuenta como merecian no habia vida. Lo que hoy celebramos como navidad no es mas que un rito ancestral en torno al sol, el frio y el abrigo de la familia, vista esta de un modo muy amplio, como tribu o grupo que se ayuda para sobrevivir. 

En las celebraciones relacionadas con el solsticio de invierno a menudo se mataban los animales para no tener que mantenerlo durante el duro invierno que quedaba por delante, se repartian los alimentos cosechados por todo el grupo de manera que todos sobreviviesen, se celebraban banquetes, se daban obsequios y se consideraba que la luz comenzaba a vencer a las tinieblas debido a la elevación del sol dentro del ciclo anual. Hay miles de celebraciones diferentes con puntos con comun por todo el mundo; vease el Yule germano, que aun teniendo la presion de la iglesia para sustituirlo por la natividad, se ha conservado; o el Meán Geimhridh celta (mitad de invierno), sin olvidar el Inti Raymi Incaico, que, al ser en el hemisferio sur se celebra el 23 de junio.

Desde hace algun tiempo he vuelto a valorar estas fechas como cuando era niño, o tal vez mucho mas. He dejado de mirar la superficie de turron de suchard, anuncios con Raphael y su cara estrambotica y su puto ropopompom; en cambio, he empezado a ver cosas realmente importantes como superar dificultades en grupo o en familia. He empezado a valorar a l@s buen@s amig@s, he empezado a despreciar los regalos del tipo donde-lo-pongo para apreciar de veras una llamada de telefono de felicitación sincera o una tarde tomando tragos hasta la borrachera con gente agradable. 

Si amig@s, me gusta la navidad.... o lo que sea....
....y quiero desearle a todo el universo el mejor fin de año y darle la mejor bienvenida al sol y a la luz.
Que los electrodomesticos se reparen, que las juntas de culata aguanten otros 1000 kilometros y que la salud no nos sea esquiva.

Bienvenido nuevo sol.

Somos luz

fuentes:
http://vidaverde.about.com/od/Ciencia-y-naturaleza/a/Que-Es-El-Solsticio.htm
http://teleformacion.edu.aytolacoruna.es/SOLSTICIO/document/













miércoles, 13 de noviembre de 2013

destierro de ustedes

Ayer me compre un libro que cuenta una de esas historias de niños de la guerra. Pequeños que fueron embarcados huyendo de la guerra y lejos de sus padres para que tuviesen alguna oportunidad de hacerse mayores. Como si de un exilio voluntario se tratase, hoy he tenido una sensación que me traía este tipo de despedidas a la cabeza; hoy nos hemos tenido que despedir de los padres de Mariana. Volvian a su pais despues de pasar un par de meses con nosotros. 

Vinieron a recibir a Maia, y ha pasar un tiempo aca.

Creo que ha sido un tiempo muy especial, tanto para los abuelos, como para nosotros. Y por supuesto para las niñas.
Enara ha tenido la suerte de vivir con sus abuelitos peruanos durante dos meses. Y no me equivoco si digo que le ha dejado huella. 
Cuando llegaron aca, todo fue emociones desatadas. "¡Abuelita, mira!... ¡Abuelito ven!", todo el dia Enara se sentía la niña mas especial del mundo; de repente tenía amona, aitona, abuelito y abuelita. ¿que mas se puede pedir?

En poco tiempo la euforia dejó paso a la cotidianeidad. Como si siempre hubiera sido asi, abuel@s, hija-yerno y nietas viviamos junt@s con toda la paleta de colores que supone eso.
Enara se adaptó muy bien a ver a su abuela como a una prolongación de su madre, pero fue diferente en el caso de su abuelito. De hecho, le hizo sudar. Enara ignoraba a su abuelo, no sabría decir muy bien porqué. Pero mi compadre Pancho no se rindió. Le traía chuces, le invitaba a jugar con el (ella lo seguía ignorando) y las pocas veces que accedía a jugar, Enara disponía a su antojo del abuelo, aún y todo, al dia siguiente volvía a ignorarlo.
Sin saber muy bien como, inventaron un juego a la medida de los dos. Enara adopto el rol de mama y el abuelito era su hijito. Le preparaba la comida, le contaba cuentos... de todo. Asi encontraron su lugar único que solo ellos dos comprendían y compartían. 
Bravo por Pancho. 

El tiempo paso, y octubre trajo a noviembre detras. Despedimos esta visita con un ritual familiar en el que los dos lados de mi familia dimos gracias por estar juntos, y celebramos el mero hecho de poder disfrutarlo. Algo que queríamos hacer hace tiempo, y que por fin se ha materializado

Pero hoy martes, llegaba la hora de despedirse. Es un dolor que casi no es dolor el de decir adiós. Es un dolor que duele mas tarde de darse el golpe, en frío. La despedida puede incluso ser dulce pero el vacio de despues, eso ya es otra cosa. Hoy la lluvia no paraba de caer, como un manto frio. Igual que un abrazo entre padres e hijos, de los que queremos que duren para siempre, pero que termina demasiado pronto y te deja con un frio mayor. No hay nada peor que ver sufrir a la gente que quieres. 
El avión se elevo y ya estaba hecho; los abuelitos se habían ido.
Enara quería jugar hoy al mediodia. Sin darse cuenta buscaba a su abuelito y lo llamaba. Sin darse cuenta ella estaba llorando e intentaba buscar al "hijito" del juego exclusivo abuelo-nieta. Pero el abuela estaba volando sobre nuestras cabezas. Y yo no podía llorar... y me daba rabia verla llorar, y no sabía consolarla... 

Estabamos otra vez solos. 
Realmente, por primera vez. Eramos una pareja con dos niños, y estabamos solos por primera vez.

Como los niños y niñas que se subían a un transatlantico para huir de la guerra sin más apoyo que el de unas institutrices, asi nos hemos encontrado hoy. Y no hemos sido nosotros los que hemos embarcado. Los abuelitos han subido al avión y nosotros hemos sentido, casi como un destierro, el  cariño enorme que se alejaba.

Un ocena de cariño, un cielo entero de risas, de buenos augurios y de enseñanzas de las que solo estamos empezando a aprender. Tendemos a tratar con mas cariño a los familiares lejanos, como si la distancia hiciese mas fuerte el vinculo o como si el verse poco no oxidara la relación. Eso es lo que te enseña la distancia; a tratar a los que ves a diario, como si mañana no fueras a verlos de nuevo. A seguir llamando, amor, cariño, linda, a la persona con la que compartes casa, vida y familia.

Gracias Ana y Pancho. 

Gracias por ser tan familia.





domingo, 13 de octubre de 2013

noches de hospital

Un pasillo vacio de hospital en fin de semana puede ser el lugar que mas paz pueda traerte. Al mismo tiempo, te puede hacer sentir la persona que más sola esta en el mundo. Y es que estos edificios tienen la cuallidad de parecer parados en el tiempo, como naves que vagan dentro del toberllino espacio-temporal sin dejarse influir por el.

Son lugares donde todo se para. Acudimos cuando nacemos, cuando nos averiamos, cuando no podemos mas con el dolor o la preocupación o cuando, irremediablemente, nos vamos para no regresar. En todas esas situaciones, se abre un paréntesis, y por pequeño que sea, en el no cabe tiempo ni nada mas importante que ese momento y ese lugar.

Siguiendo en hilo del blog de mi hermano (http://entropiass.blogspot.com.es), hay un ala de los hospitales en los que el tiempo se suspende más aún; hablo de las alas de pediatria. 

Hace tiempo que queria escribir sobre esto pero algo me lo impedía. Algún tipo de prejuicio pudoroso hacia la historia sanitaria familiar. Una voz que me decía por dentro que sobre la vida de Enara debería hablar ella y no nosotros. El miedo a que hablando se invoque a algun tipo de demonio que aún está  acechando desde las pasadas navidades.... 

Esta madrugada de sabado Enara volvió a quejarse de un dolor que no soportaba, "¡¡no puedo masssss!!" gritaba entre llantos y a su madre y a mi el nudo de la garganta (le tenemos tanta confianza que casi le hemos puesto nombre) se nos descendía hasta la boca del estomago. Se quejaba de un oido. Nada me hizo dudar, le puse el abrigo sobre el pijama y la lleve al hospital. 

L@s que habeis tenido la mala suerte de haber conocido a algun@ niñ@ ingresada aqui sabreis de lo angustioso de la situación. Nuestra familia tuvo que pasar por esto las pasadas navidades. Dos semanas allí con sus vías para el suero, antibióticos, medicación específica, visitas médicas, pruebas con especialistas y sobre todo, muchas horas de vacio, de tiempo parado, de pasillos donde solo acompañan las maquinas de vending. 

Poner una via en el brazo a una niña de dos años es mas dificil de lo que pueda parecer. Recuerdo a Enara sujeta por 2 Auxiliares y por mi, mientras otra auxiliar cantaba sorgina pirulina en su oido para distraerle (¿?¿?) para que una última enfermera pinchara en su brazo una segunda vía para la medicación. El mayor esfuerzo era el de contener la lagrimas mientras Enara gritaba que no quería a voz en grito. 

Cuando Enara ingresó llevaba una semana entera con fiebres altas, no podria andar ni sujetar nada con su manos por tener las articulaciones inflamadas y se quejaba de un dolor constante.
¿Como llego Enara a enfermarse hasta el punto de estar ingresada?
Alguien puede incluso preguntarse ¿como es que no la llevamos al medico antes?
Fuimos al médico hasta el 5 ocasiones (quizas 6) en la semana previa a su hospitalización, pero los pedíatras del centro de salud solo veían un proceso febril que trataban con Dalsy (ibuprofeno infantil) y poco más. Pero se equivocaron.

Tras pruebas y mas pruebas, el diagnóstico fue mas complejo e inesperado de lo que nunca hubiesemos imaginado: Enfermedad de Kawasaki. 

¿?¿?¿?¿?¿?¿?¿?¿?¿?¿?¿?¿?¿?¿?¿?¿?¿?¿?¿?¿?¿??¿?¿?¿?¿?¿?¿?¿?¿?¿?¿?¿?¿?¿?¿?¿?¿?¿??¿¿

Por lo que he podido entender en el ultimo año, esta enfermedad en un sindrome autoinmune que ataca al sistema vascular del corazon. No se conoce su origen y provoca vasculitis coronaria (inflamacion de las venas y arterias del corazon). Para que nos entendamos, es como si la niña tuviera un colesterol tan heavy como un señor de buen comer y beber de 50 años de edad. 
Pero ella no había hecho nada de esto. 
Este sindrome se vuelve más peligroso cuanto más tiempo pase sin ser controlado. Puede provocar secuelas graves, muy graves o incluso la muerte por obstrucción de alguna arteria coronaria (aneurisma). Pongamos que Enara vive en Estados Unidos donde la sanidad es privada. Sino hubiesemos tenido el dinero para pagar la prueba cardiológica, la medicación para el sistema inmune y la cuota por día de hospitalización ¿que habria pasado? ¿y si hubiesemos estado de viaje por Perú donde la sanidad es igualmente privada?
Es un escenario que no queremos imaginar.

El Kawasaki, en el caso de Enara, provoco una inflamación en sus vasos coronarios. Hasta hoy esta bien controlada gracias a la medicación diaria y los controles periódicos. Gracias a l@s medic@s, cardiologas y enfermeras y su enorme, impagable, cuidado y dedicación al trabajo. Gracias a que nosotros decidimos no seguir el consejo del pediatra y no esperamos al lunes de nuevo. Gracias a que, como decía Cortazar, nosotros "de tontos solo tenemos la suerte". 
Y cuanta suerte....

Ayer el demonio volvió a enseñar las orejas, pero sólo venía a burlarse. Sólo a recordarnos que estamos en sus manos. Que si el quiere pulsa el boton rojo y agur. 
Pero no... ayer no era más que una infeccion de oido y volvimos a casa. Nos atendió el famoso dr. Barral y su acento gallego y a Enara no le quedó mas secuela que una aventura nocturna de fin de semana. Una semana de antibiótico y como nueva. A seguir reventando los parques.

Dicen que los niños no tienen capacidad para acordarse de casi nada antes de los 3 años y algo. 
Es el desarrollo del cerebro. 
Cuando le dije a Enara que ibamos a ir al médico para que le quitase el dolor (la mina como dice ella),empezó a decir que no, que no quería ir al medico de cuando estaba enferma. Le daba un miedo atroz volver a pasar por todo aquello, mucho más miedo que el mismo dolor, mucho más miedo que la enfermedad misma le daba sentir todas esas manos extrañas que le tocaban donde más le dolía. 

Cuando el dr. Barral le miro los oidos Enara lloró sin consuelo. No se resistió, tan solo lloró porque recordaba que "cuando estuvo enferma" no volvió a casa ni al parque al dia siguiente.

Despues del paseo nocturno, de la farmacia de guardia y de aparcar el coche, Enara volvió sonriente a casa y abrazó a su madre que intentaba leer la maltrecha letra medica del parte médico de urgencias. Enara le interrumpió y le dijo: 
-Ahí pone que Enara no esta enferma.

A mi no me hace falta una segunda opinión.






jueves, 10 de octubre de 2013

Dias despues

Ya es jueves, uno de mis dias favoritos de la semana.

Ya hace dias que volvi al trabajo, y querid@s lector@s, he de admitir que he mentido en el anterior post.

Cuando escribi "...no me importa volver al trabajo con tal de que Maia y Enara estén bien, sean felices y no vuelvan demasiado loca a su mama..." estaba mintiendo, porque resulta que si me importa volver al trabajo. 

De hecho me jode. No tanto por el trabajo en si, sino porque REALMENTE echo de menos a mis hijas durante la jornada laboral.

El lunes mientras trabajaba, me llamo Mariana, mi compañera, contandome que Enara se habia caido en el parque y que tenia una pequeña herida. Nada grave realmente. Un susto de esos que hay miles tratandose de cri@s. Pues el asunto es que yo lo senti como una urgencia que no podia demorarse. No miento, esta vez no, si digo que tuve que pararme a pensar para relativizar el suceso y juzgarlo con la importancia que realmente tenia. 

Luego tras relativizar, volver a casa, cenar, etc... pense con mas detenimiento si cabe. Lo que realmente me preocupaba no era la herida de Enara ni la cicatriz que pueda dejarle, sino el no ser parte (de nuevo). No ser una figura presente cuando el dolor, por pequeño que fuera, llegaba hasta Enara. Lo que hubiese querido es sonreirle mientras la lagrimas caían por las mejillas de Enara y decirle que el dolor pasaría y que yo estaria alli siempre para ayudarle. 

Pero estaba en el trabajo.

Eso es lo frustrante, tener que postergar lo importante ante lo urgente. 

Ayer volvimos al mismo parque y lo primero que hizo Enara es correr hasta el mismo lugar donde se hizo daño y gritar "¡Aqui me hice daño!" y empezo a jugar sin guardarle al lugar ni miedo ni rencor.
Eso es ser fuerte y lo demás detalles.

Tengo que irme al trabajo, luego volveré.

Animo, que hoy es jueves.